Paciente 72 años, sexo femenino, con antecedentes de hipertensión arterial en tratamiento con lisinopril, que consulta por dolor precordial irradiado a dorso, intenso, continuo, de 5 horas de evolución. Al igreso presenta T Arterial 185/95, FC 72x’, pulsos periféricos presentes sin asimetrías, no hay soplos ni signos de insuficiencia cardíaca.
ECG: ritmo sinusal, hipertrofia y sobrecarga ventricular izquierda.
Rx Tx: patrón vascular normal, senos costofrénicos libres, ensanchamiento del mediastino superior. Troponina y enzimas cardíacas normales.
Se practicó una tomografía de torax con contraste.
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Se sugiere revisar cuidadosamentes las imagenes 6 a 8

En forma complementaria se estudió la aorta con eco transesofágico:

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Aorta descendente: La pared presenta engrosamiento semilunar heterogéneo sin flujo en su interior

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Vista del arco aórtico, sin lámina batiente y con engrosamiento parietal.

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El arco proximal presenta una imagen en sacabocados por desgarro intimal, y se corresponde con los hallazgos de las imagenes 6 a 8 de la TAC ( flecha)

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La flecha muestra la ausencia de flujo a través del desgarro intinmal

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Vista longitudinal de la aorta descendente, con hematoma parietal sin flujo residual

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No se visualizan láminas en aorta ascendente. El hematoma parietal alcanza el plano de la unión sino-tubular.

Comentario:
Las entidades que comprenden el sindrome aórtico agudo (disección aórtica, hematoma intramural, ulcera penetrante de aorta y complicaciones de aneurismas) presentan algunos rasgos en comun y superposiciones en su fisiología. La presencia de un desgarro intimal, en este caso en el arco aórtico, sugiere que originalmente se trata de una disección aórtica, cuya luz se ha trombosado en forma espontánea dentro de las primeras horas del evento.
Daso que no esinfrecuente el hallazgo de ulceraciones intimales en la evolución de pacientes que hn presentado hematoma intramural aórtico, cabe consignarlo como segunda posibilidad diagnóstica.
Se reiteraron los estudios radiológicos (TAC) al dia 5 y 10 de evolución, no habiendo progresión de diámetros ni signos de extravasación. La paciente fue evaluada en forma abulatoria con buen control tensional y ausencia de sintomas, con clara reducción del espesor del hematoma de la pared aórtica.